martes, 15 de junio de 2010

Didácticas específicas…

En esta ocasión, reflexionaré sobre el método que suele recomendarse para enseñar la materia de LEOYE II en el bachillerato…espero sus comentarios.

El programa metodológico de la materia va muy ligado a la parte teórica, la cual implica generar situaciones problemáticas que le permitan al estudiante adquirir conocimiento sobre la diversidad de textos que existen, su importancia, su estructura y la relevancia que tienen en el proceso de la comunicación (se enfatiza la comunicación oral y escrita). Las actividades que abarca son diversas y todas (como sabemos), deben partir de un tema integrador y extenderse de tal forma que permitan el desarrollo del tema. Además, se recomienda a los profesores la selección de textos ubicados en una temporalidad específica, en un marco de diversidad social y cultural cercano a los estudiantes. El maestro debe guiar al estudiante hacia una comunicación efectiva, adecuada y crítica.

No obstante, y con esto recupero las preguntas que nos señala el tutor, no sé si eso es justamente el método de trabajo. Es decir no estoy segura de que eso esté sustentado en una metodología ¿curricular? en un sentido estricto, probablemente sólo es una técnica de enseñanza, sin embargo, como tiene orientación y es una recomendación formalmente delimitada (para todas las materias) entonces se convertiría en un método de trabajo.

En las clases, sigo ese método de trabajo para enseñar. Pienso en las técnicas que me permitan enseñar mejor. Trato de guiar mi enseñanza a partir de las siguientes preguntas ¿a través de qué actividad (de qué manera), mis estudiantes generarán mayor conocimiento sobre tal tema? ¿Cómo hacer para que lo comprendan mejor y los trabajen? ¿Cómo plantearles el tema, de tal manera que les parezca útil e interesante?

En la investigación por internet, encontré cosas similares. Recomendaciones, técnicas y demás sugerencias, en función de los temas. Los blogs que aparecen, la Eduteka me da una idea de las distintas actividades que pueden realizarse en clase.
Sin embargo, debo admitir que estoy un poco confundida. En un sentido purista no sé si a todo esto (que hago en clase y que encontré en internet) es un método o son sólo estrategias didácticas. Estoy -aun-como en disputa en esto.

lunes, 7 de junio de 2010

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

No es algo tan trivial, al contrario, por su complejidad existen diversos enfoques que han intentado responder a las preguntas ¿qué es el aprendizaje?, ¿cómo se adquiere el aprendizaje? ¿Se adquiere o se desarrolla? Esto lo podemos constatar a través de la lectura de Vargas (2005). El autor nos permite comprender que el aprendizaje es un conocimiento sobre el mundo o la realidad, que generamos a partir de nuestra experiencia con él. La interacción que establecemos con la realidad y nuestra capacidad de almacenar experiencias nos permite ir generando esos aprendizajes. Los seres humanos, construimos conocimientos, es una potencialidad que tenemos al estar, justamente, en interrelación con lo que nos rodea. Lo que tocamos, lo que vemos, lo que hacemos con el mundo se traduce en algo llamado conocimiento porque la realidad y nosotros nos afectamos mutuamente. Es imposible que no generemos un impacto en ella y viceversa, tal y como lo menciona Morin & Brigitte (1993).

Escuchar cuáles son sus intereses, sus motivaciones para continuar aprendiendo (su por qué y para qué estar en la escuela). Esto nos llevaría a aplicar evaluaciones diversas a nuestros estudiantes, no sólo a partir de exámenes, sino actitudinales, procesuales, continuas y abiertas para poder apreciar su crecimiento profesional y personal. Es sabido que eso no puede manifestarse a partir de las evaluaciones objetivas a manera de examen pregunta-respuesta acertada. Por ello, aludo a una evaluación de carácter abierto que nos permita captar otras competencias y habilidades en nuestros estudiantes.

Las evaluaciones centradas en la aplicación de exámenes objetivos tiene que ver con la influencia de la psicología dentro de la educación. La psicología inicial buscaba medir, obtener resultados, distinguir los efectos de un estímulo y determinar su alcance. No se utilizó sólo como estrategia de guerra sino también dentro de la educación, la cual se cruzó con intereses gubernamentales, presupuestos y otros lineamientos políticos. A las instituciones educativas aun les importa la parte cuantificable y palpable del aprendizaje. Lo podemos observar en las diversas pruebas-evaluativas que se han originado desde las estructuras gubernamentales-educativas. No vayamos tan lejos, tenemos ENLACE y PISA ¿Acaso ENLACE evalúa la identidad personal y el proceso de transformación personal del sujeto?

¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?

Considero que en el enfoque por competencias prevalece una función de diversas teorías o concepciones de aprendizaje que corresponden, principalmente, a la teoría constructivista en la medida que “la educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores no son antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo” (p.3). El alumno construye el conocimiento a partir de su interacción con el medio, recupera sus conocimientos previos y suscita nuevos en función de la interacción con el ambiente.

No obstante el aprendizaje del enfoque socio-constructivista parece aportar algunos elementos importantes ya que la socialización e interacción son fuentes de conocimiento. La colaboración y el lenguaje son herramientas importantes para suscitarlo. Por ello: “todo aprendizaje tiene lugar en un contexto en el que los participantes negocian los significados, recogen estos planteamientos. El aula debe ser un campo de interacción de ideas, representaciones y valores” (p. 4).

Del aprendizaje significativo retomo el vínculo de los saberes previos con los saberes que van desarrollándose, en ese sentido hay un ir y venir entre unos y otros que resultan positivos para el estudiante. A su vez, también recupero de este enfoque la funcionalidad del aprendizaje, lo útil que va a resultar en la vida del sujeto. Hecho que parece ser de mucha importancia en el enfoque por competencias.

Todo lo anterior son algunas intenciones, metas o recomendaciones que hemos venido leyendo en el enfoque por competencias.

martes, 11 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

La lectura encomendaba (Esteve 2003, La aventura de ser maestro), me ha parecido muy sugerente para continuar replanteando mi trabajo como docente, es decir, para cuestionar mi labor educativa. A pesar de que solía cubrir algunas horas frente a grupo en un plantel distinto al que ahora laboro, las condiciones de los estudiantes, sus inquietudes y necesidades plantean exigencias distintas en este nuevo escenario (más urbano). He tenido otro tipo de confrontaciones que exigen de mí mayor indagación, no solamente académica sino también contextual. Exigen acercarme a los estudiantes para conocer las condiciones desde las cuales van al Colegio, cuestionar nuevas formas para enseñar, para traducir los conocimientos y hacerlos interesantes. También experimento la tensión, la preocupación y la necesidad de continuar aprendiendo (para ellos y para mí).

Estudié una carrera relacionada con la enseñanza, sin embargo, cada grupo, cada escuela, cada joven es tan distinto que necesito seguir trabajando y replanteando mi labor. No basta haber estudiado educación para saber educar, enseñar u otro sinónimo. Es ese acercamiento constante y esa búsqueda por aprender lo que puede hacerme una mujer hábil (o competente) para enseñar. Principalmente si el trabajo con cada grupo trae implicaciones tan complejas como el cuestionar mi labor, mi manera de enseñar, analizar lo tedioso de mi clase o lo ágil, los momentos en que se estanca mi enseñanza o en que se dinamiza, los momentos en que sus caras denotan interés o cansancio. He tenido de todo un poco y el texto leído me lleva a visualizarme a través de las experiencias que el autor describe.

Considero que el malestar docente, en mi caso experimentado como ese miedo a perder la autoridad en el grupo, el miedo a no lograr traducir los conocimientos de manera acertada, o el miedo a caer en la imagen del docente acartonado que no hace nada por mejorar su práctica, no debe ser un miedo que me paralice, sino uno que me lleve a mantener una señal de alerta en el ejercicio de la enseñanza, a tener la apertura necesaria para admitir que hay cosas que no he logrado incorporar (saber, aplicar) y que me permita reconocer, que por muchos años que un día tenga como docente, jamás debo dar por hecho que domino la práctica de la enseñanza.

Mi aventura de ser docente

Soy pedadoga de profesión e investigadora (en formación) por simple y mera pasión. Me he iniciado como maestra (en educación media superior) en este ciclo escolar, por tanto, mis "destrezas" aun son limitadas. Antes me desempeñaba como coordinadora del Programa Institucional de Tutorías (PIT) y Depto psicopedagógico en una región diferente a la que ahora trabajo. Me inicié como maestra en este nivel porque estoy interesada en ejercitar y conocer la práctica educativa a nivel docente, el trato que se genera con los estudiantes cuando se interactúa con ellos dentro del aula, la manera en que se busca transmitir conocimiento y la forma en que, desde la planeación educativa, se está tratando de ejecutar y aplicar el programa de trabajo por competencias.

Llevaba trabajando en el PIT desde el año 2005 y después de realizar mi trabajo de investigación sobre las necesidades de las/os estudiantes (principalmente tomando en cuenta la manera en que el ámbito familiar, cultural y económico puede impactaren sus expectativas de futuro), consideré necesario rotar mi posición para observar de mejor manera mi universo de estudio. Mi pasada investigación partió de un acercamiento empírico con las/os jóvenes,con los profesores, padres de familia y la comunidad. Así que estoy convencida de la importancia que tiene cuestionar mi practica educativa (desde el sitio que esté) para poder mejorarla.

A pesar de que antes tenía interacción con los grupos durante algunas horas a la semana, estar de manera permante como responsable de una materia es un ejercicio totalmente diferente: las líneas de autoridad son distintas, las relaciones con directores y académicos se complejizan, la labor de enseñar-aprender es tan bonita como seria.

Me siento muy satisfecha como docente, pero tambien con un gran compromiso: preparar clases, actualizarme, saber traducir los conocimientos de tal manera que los estudiantes puedan entenderlos, despertar en ellos el interés por las clases, por aprender, el deseo de saber. Todo esto no ha sido una tarea fácil para mí, trato de pensar en ellos y en lo que les interesa para partir de ahí en mis clases. Sin embargo, nuestra escuela es de reciente creación, así que han llegado chicos reprobados, con bajas notas, repetidores etc. a inscribirse a este Colegio. Algunos chicos no traen carta de buena conducta y eso hace una atmósfera un tanto difícil en clase. A pesar de ello pongo empeño en las clases y procuro pensar que sus experiencias previas les permitirán "mejorar" su rendimiento. Es precisamente cuando veo actitudes que reflejan los contrario, cuando me desilusiono. Sin embargo, ¡ese es el reto!

Entre los aspectos favorables me he encontrado con jóvenes que a pesar vivir condiciones adversas (económicas o de salud), continúan dentro de la escuela, se esfuerzan, buscan por su cuenta (más allá de lo que se les indica). Hecho que hace sentir doblemente satisfecha. Cuando me hablan de José de la Colina, de Gabriel Zaid, de Poniatowska, de críticas de cine serias, de documentales; cuando hacen investigación por su cuenta y exponen sus resultados ante un foro...me hacen sentir tan satisfecha y orgullosa de ellos, que considero vale la pena el esfuerzo clase tras clase, vale la pena estar lejos de mi familia, de mi casa, vale la pena cambiar "de aires".

No obstante ( y a manera de una autocrítica y observación personal), debo admitir que antes tenía más tiempo para intervenir de manera directa con los estudiantes, en función de las necesidades o problemáticas que presentaban. Podía disponer de mi jornada para ir y entrevistar a un padre de familia (de paso conocer la localidad), disponía de mayor tiempo para planear cursos de atención a padres, de formación a docentes (drogas, jóvenes, sexualidad, salud mental). Podía escuchar más a los jóvenes. Ahora, los tengo a todos en un aula pero debo cubrir un programa y guiarlos en los contenidos. Si quiero hablar con un chico (por un caso en particular) debo hacerlo fuera de mi horario de clase (para no interrumpir mi labor), por lo tanto, se me va el día de un salón a otro y cuando busco al chico/a para platicar, resulta que ya se ha ido. Debo dejar actividades a todo mi grupo si quiero dar una tutoría (de preferencia académica) y debo tenerlos trabajando ¡siempre trabajando! No hablo de paralizar la jornada para escuchar a los jóvenes, solo hablo de darle la importancia (real) a los espacios de tutoría con el fin de conocer, interactuar y visibilizar a los jóvenes con los que trabajamos. Los docentes estamos frente a ellos durante varias horas, esa es una herramienta importante que debo aprovechar.

Los saberes de mis estudiantes

Quiero iniciar compartiendo con ustedes los resultados de un pequeño ejercicio de indagación que realicé con los estudiantes del bachillerato en el que laboro. Me parece importante compartirles los resultados porque reflejan los usos que las/os jóvenes (de este contexto educativo) realizan respecto a la internet. De esta manera, forma parte de uno de tantos acercamientos que he intentado realizar sobre las/os jóvenes de contextos poco urbanizados o rurales, es decir, que no pertenecen a grandes ciudades y que manifiestan su propia manera de ser jóvenes y de utilizar los medios que tienen a su alcance.


Población con la que se trabajó:

20 estudiantes de II semestre, área Forestal y 36 estudiantes de II semestre, área Electromecánica.

Resultados

Lo que saben los estudiantes:

En ambos grupos ubico el uso de la internet en el primer sector (reservorio). La utilizan para bajar y subir música, información de espectáculos, horóscopos, videos, fotos etc. Sin embargo, su utilización no se restringe a eso pues también hay quienes la utilizan como espacio de encuentro con amigos (msn, Hi5, facebook), buscar información principalmente de tareas que los “saquen del apuro”. También admiten obtener asistencia técnica pues bajan antivirus o se unen a clubes de ayuda en programación que les permita bajar música y videos. Es curioso pero la mayoría ha admitido que no la usan para obtener información seria o investigar sobre asuntos relacionados con la escuela, sino únicamente para buscar información rápida que les permita decir “cumplí con la tarea”. De esta manera ha tenido mayor peso el criterio de utilización de internet como reservorio que como espacio social prioritario. Esto refleja que la escuela aún goza de ser un importante centro de socialización para los jóvenes que puede complementarse, posteriormente, con los encuentros que tienen a través del chat, o a través de sus metroflogs etc.

Del total de los alumnos que participaron, 17 no saben utilizar la internet y a penas pueden escribir en la computadora. Han sido principalmente los jóvenes de comunidades los que han expresado eso. En la ciudad, son sólo dos estudiantes los que reportan no saber usar la computadora. Son chicos de lento aprendizaje (según diagnóstico del CAM) que a demás tienen bajos recursos económicos.

Intersaberes estudiantiles

Los estudiantes han propuesto intercambiar saberes técnicos para dar asistencia a sus propias máquinas (antivirus, ver películas etc). Para ello, se acercarán a los jóvenes que han declarado tener mayor destreza para eso. Puesto que hay jóvenes (principalmente en el área de forestal) que no tiene acceso fácilmente a internet ni cuentan con cuentas de correo electrónico, sus compañeros les ayudarán a poder crearlo. En este sentido, jóvenes de la ciudad, más familiarizados con la computadora y el internet ayudarán al resto de sus compañeros a crear sus cuentas de correo. En el grupo de electromecánica los dos compañeros que no están familiarizados con la computadora serán auxiliados por sus compañeros y por el profesor de TIC´.
La escuela (aunque cuenta con pocas computadoras) pondrá a disposición de los jóvenes el uso de internet para que pueda realizarse lo antes señalado.
Como propuesta los jóvenes realizarán una lista de las páginas de internet que más consultan colocando la utilidad de las mismas, es decir, para qué las consultan. Esto con la finalidad de que el resto de sus compañeros conozca algunas páginas en las que puede buscar información (por ejemplo, google, wikipedia etc.) y otras donde puede bajar música o películas, consultar diccionarios de español y diccionarios de inglés. Tejer este lazo de intercambio podrá tener un impacto favorable dentro del aula en cuanto a la formación académica de los jóvenes. En este sentido, la participación de otros profesores es favorable ya que la profesora de inglés ha recomendado páginas para que los estudiantes estudien en sus tiempos libres y el profesor de matemáticas tiene su propio blog en donde los estudiantes expresan sus dudas respecto a algunos contenidos de la materia.

El listado lo colocaran en los salones a la vista de todos (será integrado por equipos y cada uno propondrá páginas a incluir). La escuela y el centro de cómputo fungirán como el sitio adecuado para lograr esta interacción e intercambio de saberes. Los jóvenes con mayor destreza en las computadoras enseñarán a los otros en horas que no afecten el resto de las materias, por ejemplo, en las horas de tutorías.